Estrechamiento de la Arteria Carótida - Estenosis Carotídea
Las arterias carótidas son las arterias principales del cuello que suministran sangre al cerebro. Con la edad, a menudo se producen calcificaciones en estas arterias, denominadas placas. Estas provocan estrechamientos en la arteria carótida (estenosis carotídea), en los que se pueden formar coágulos sanguíneos. Si estos se desprenden y llegan al cerebro con el flujo sanguíneo, provocan un ictus.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo son:
- hipertensión
- Tabaquismo
- Aumento de los niveles de lípidos en sangre (hiperlipidemia)
- Diabetes
- Falta de ejercicio
- Mala alimentación
Frecuencia
La estenosis carotídea es responsable de hasta un tercio de todos los accidentes cerebrovasculares.
Síntomas
A menudo, el estrechamiento de la arteria carótida es asintomático y solo se detecta por casualidad durante una ecografía. Sin embargo, en muchos casos, antes de los accidentes cerebrovasculares se producen síntomas de alerta causados por trastornos circulatorios temporales en el cerebro. Estos pueden ser trastornos visuales temporales, trastornos del habla o parálisis (brazos y piernas). Estos síntomas desaparecen al cabo de unos minutos o incluso horas. También se consideran síntomas de alerta la visión doble temporal, los dolores de cabeza repentinos e intensos y los mareos. Síntomas como estos son señales de alarma y requieren atención médica urgente.
Diagnóstico
Si se presentan los síntomas mencionados anteriormente, es absolutamente necesario examinar la arteria carótida para detectar estrechamientos (estenosis).
- La ecografía es totalmente inocua, indolora y no implica exposición a radiación. Esta prueba permite evaluar las calcificaciones peligrosas causadas por la arteriosclerosis y las estrecheces de la arteria carótida que estas provocan.
- A menudo se realiza además una angiografía por TC o una RM para poder evaluar las ramificaciones de los vasos cervicales desde la aorta y los vasos cerebrales en la cabeza.
Tratamiento
- La primera y más importante medida es el tratamiento de los factores de riesgo. La hipertensión arterial, la diabetes y los niveles elevados de lípidos en sangre deben tratarse con medicamentos.
- El especialista en vasos sanguíneos decide si la estenosis carotídea puede y debe tratarse directamente, dependiendo de su gravedad.
- La estenosis carotídea se trata con mayor frecuencia mediante cirugía. Alternativamente, en determinadas condiciones también se pueden utilizar stents.
Operación
La operación se realiza con anestesia local o general. Se expone la arteria carótida mediante una incisión en el cuello y, a continuación, se extirpa la estrechez. Dependiendo del diagnóstico, se sutura un pequeño «parche» (denominado plastia con parche) o se sutura directamente la arteria carótida. Durante la operación se controla continuamente el riego sanguíneo del cerebro para detectar a tiempo cualquier trastorno circulatorio. En general, se trata de una intervención con pocas complicaciones que puede proteger a los pacientes de las consecuencias de un ictus. La estancia hospitalaria es de solo unos pocos días.
Cuidados posteriores
La operación es solo una parte del tratamiento. En principio, todas las demás enfermedades y factores de riesgo de arteriosclerosis (tabaquismo, hipertensión, diabetes, colesterol alto y sobrepeso) deben controlarse o tratarse con medicamentos. Todo ello debe hacerse en colaboración con su médico tratante.
En nuestro podcast «Gefäße im Fokus» (Los vasos sanguíneos en el punto de mira), en el episodio 2 encontrará más información sobre la estenosis carotídea.